jueves, 5 de noviembre de 2009

Sábado: Última sesión del módulo de Periodismo Policial y Judicial

Presentación de los trabajos en grupo y cierre con churrasco de camaradería en la misma Utepsa

martes, 3 de noviembre de 2009

Rafael Vargas




Un médico con un agudo sentido del humor, que predica (y demuestra que) "Más sabe el diablo por viejo que por diablo"

Inmediatamente supo ubicarse en el contexto. Y para no desentonar con el buen ambiente que había dejado su antecesor, Samuel Saucedo, trató con muchísima naturalidad y con toques de picardía, el mundo de la medicina forense que algunos habían imaginado tétrico, por decir lo menos.
El forense Rafael Vargas comenzó aclarando que en ninguna parte se estudia para forense y que tal es una denominación que reciben los médicos, muy experimentados y capacitados en varias ramas, para desempeñarse en el aparato de la justicia como integrantes del Ministerio Público.
"La medicina forense es una ciencia de aplicación, se vale de todas las ramas de la medicina", dijo al señalar que no había forenses jóvenes y más tarde indicó que el hecho que haya una predominancia masculina en el rubro era más una cuestión regional, "porque en otras partes es común ver mujeres forenses".

Cargado de anécdotas, el Dr. Vargas explicó sobre la importancia de cuidar las pruebas y de cómo vivos y muertos tienen muchísima información clave a la hora de los juicios. "Los forenses no sentenciamos, pero las pericias mandan", subrayó.
Frases como: "A veces cuento hasta diez antes de responder una pregunta sin sentido", o "Hay que ver si el Alemán no nos está visitando" (en alusión al Alzheimer), o que la autopsia es "una cirugía sin anestesia", fueron matizando lo que parecía una conversación.
Supo evadir preguntas relacionadas con casos actuales y que podrían comprometerlo si habla antes del juicio y del reto que implica hacer auditorías a sus colegas cuando se abordan casos de mala praxis o de negligencia y de la importancia de que se llame a las cosas por su nombre.
Fue una jornada ilustrativa, provechosa y, sobre todo, entretenida. Así se cerró la tercera sesión y penúltima del Módulo de Periodismo Policial y Judicial a cargo de Roberto Méndez.

Samuel Saucedo




El funcionario, de vacaciones; el abogado, con el dominio de las leyes; el docente, demostrando su capacidad didáctica; un lujo en el módulo de periodismo policial y judicial. Samuel Saucedo expuso sobre el Código de Procedimiento Penal.

Ocurrente, provocador. Se ganó al auditorio y fue despedido con aplausos. Explicó, paso a paso, cómo se procede y cómo se debería proceder cuando se denuncia un hecho delictivo. Habló de los errores frecuentes en la prensa y también en la administración de justicia. De las deficiencias en el Ministerio Público y en la Policía, y en la desventaja de los fiscales frente a abogados defensores o acusadores que llegan a los juicios con la estrategia definida, mientras que los representantes del Ministerio Público llegan fatigados, con decenas de casos nuevos y otros tantos a medias, a desayunarse con el caso. Y de cómo en la Policía se dan modos para burlar el procedimiento, simplemente declarando detenciones en vez de aprehensiones, para evitar que sea un juez el que determine la libración de un sospechoso y de otros malos usos de los términos jurídicos.
Con ejemplos simples y usando un lenguaje coloquial desarrolló un tema complejo y de mucha utilidad para los participantes en el módulo.